Millás

Cómo saber si las personas con las que nos cruzamos existen o no. Todas emiten luz, con independencia de que haya desaparecido o no su causa. Cuando éramos pequeños, en mi barrio, jugábamos a distinguir entre las personas vivas y las muertas. Se trataba de un juego extraño, que luego no he visto en otros barrios, en otras culturas. No tengo ni idea quién lo inventó, pero recuerdo que cuando uno creía ver a un muerto en el autobús, en la ferretería, en la iglesia, se lo comunicaba corriendo a los demás. Por lo general, nadie intentaba pasar gato por liebre. Si habías visto a un muerto, habías visto a un muerto. Y tus amigos, lo aceptaban. No logro recordar qué características tenía una persona muerta, puesto que hablaba y se movía como las demás. Pero nosotros sabíamos. Un día llegué a contar hasta 10 muertos y gané. El último era un niño de unos seis años que iba de la mano de su madre (una viuda).

Leer más



comments    
 
El 2006.04.14, 15:46, cuicano escribió:
hey
Hey, acabó de encontrar tu blog, no me preguntes cómo llegué aquí, y este texto me pareció más que genial, yo también a menudo me pregunto al encontrarme frente a una multitud, ¿cuánta de la gente que observamos es real? a veces pienso que mucha de esa gente son simplemente rellenos de nuestra mente, juegos de imaginación, invenciones nada más, gente muerta eso es, no por que sean personas que ya han dejado de existir, sino por que nunca han existido, nunca nacieron.

Saludos, estaré un rato por aquí rondando.

link  

... comenta