Musas



Que está de vuelta de todo, dice, pero tropieza siempre cuando regresa al tiempo en que pronunciaba ilusa la palabra mañana con ese escalofrío súbito del que todavía espera inexperto una caricia, la revolución o el parto con dolor de un flamante deseo.

Dice que está de vuelta de todo pero intenta a veces volver a pesar de las caídas; es un retorno inútil, tan débil ya que sale desnuda a la calle, sin pintar y con ojeras, desnutrida y vieja, y se pasa el día besando postes de teléfono y semáforos, bordillos de acera y escaparates, segura de hallar en sus adioses y en su insípida locura el sentido de sus huídas.

Eso dice, a diario, mi poesía. Que se quiere divorciar. Ya casi no hablamos.