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¡Coñac! Uno más…. ¿Quien queda? ¿Se han ido todos? Antes hablábamos de amor, de la necesidad de sentirnos vivos sin añadir otro argumento al hecho mágico y poco frecuente de tener cuerpo. ¡Coñac! Uno más… Toni ya se fue. También Alejandro. ¿Han huido? ¿Optimización de la gremial presencia? Quizás. Dicen las malas lenguas que tenían sueño, que se hacen viejos, pero yo digo que iban demasiado borrachos. Es un decir. No jodas. Se han quemado antes de hacer fuego. ¡Coñac! Vas por el tercero, amigo. ¿Hasta cuándo? ¿Y tú qué? ¿Hasta la muerte del capitalismo? ¡Va, va! Tu deliras, chaval. ¿Necesitas explicaciones? No, no… Ninguna. ¡Hasta la muerte del capitalismo! ¡Coñac! Mira, yo amé a una mujer, hace muchos años. No diré el nombre. Ni hace falta. Yo la quería y ahora ya no. De verdad. ¿Qué amor es el nuestro que era y ya no? ¿Qué sentido, si hace falta sentido, tiene un amor que, si no desaparece, mata? Puedo jurarte que mata. ¡Mírame! ¿No estoy muerto? No. Y después la nostalgia… Mírame. La mentira, el cadáver y la noche. ¿Pero que quieres…? Esto es la vida. La tuya. Juega. ¡Coñac! Sí. Uno más… ¿Quien queda? ¿Ya se han ido todos?

Traducido del catalán.