Ya lo he encontrado... Recordé que antes de éste había otro blog (no muy bien, igual alucino), he ido a los principios y recordé también que habías cortado etapa lunera.
Ya sabes, o igual no, que yo no soy demasiado de todas estas cosas. En realidad me disfrazo de pistolera pero cuando nadie me ve voy llorando por las esquinas. Lo que tiene el amor. Como todos.
Me gustaba más la etapa anterior pero creo que es porque en aquella época me sentía más identificada, aunque no tenía nada que ver me temo mis cosas con las tuyas. Pero cada uno escuchamos el cuento con nosotros mismos como protagonistas. Era un "che, qué bonico, els sentiments son eixina". Aunque lo mío era más el "quiero ser inocente, prácticamente inconsciente" de Alaska.
Ahora es otro rollo. Te leo de vez en cuando y pienso "osti, es verdad. Hay que matar a Kenny ¡hijos de fruta!". Como que antes era más sentimental de llorar por las esquinas, o de soñar con "y siiii...".
Creo que ahora es más real todo. Quiero decir, te leo, y es el día a día, que al fin y al cabo son 21 horas al dia. Y el romanticismo me queda por la noche, cuando me encuentro con mi chati en esas tres horas al día con suerte en que se para el mundo y lo ves todo desde fuera, que lo agarras y piensas "ven aquí bonico, que eres lo más bonico que ha parido madre". Pensándolo bien creo que me gusta más ahora, pero los de antes no se deben perder para podernos dar el lujo de que nos entre un poco la tontería de cuando en cuando.
Ahora pienso... ¿envío o no envío? ¿lo borro? ¿qué les importará a estos señores todo esto que les estoy contando?
Jose, de pm. Tienes unos blogs de pm. No sé cómo te lo montas, pero cada vez que vengo está todo a rebosar de cuentos fantásticos e historias de terror del día a día. Y tienes un pagerank de lujo, google también te quiere.
Le doy a enviar antes de que me arrepienta y me voy a leer a Salvador, que es mi cuento favorito de todo el mundo y no es pamplineo.
Buenas noches, que descanses. Nos vemos en el Mesón del Vino.